
El Servicio Meteorológico Nacional advierte por la continuidad de El Niño durante la primavera y el verano, con posibilidad de lluvias abundantes, tormentas fuertes y otros eventos extremos.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió sobre la posible continuidad de un episodio intenso de El Niño durante los próximos meses, un fenómeno climático que podría influir en el régimen de lluvias y temperaturas en distintas regiones de la Argentina.
Según los modelos analizados por especialistas, existe una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026.
En este contexto comenzó a utilizarse en algunos ámbitos la expresión “Súper El Niño”, aunque los especialistas aclaran que no se trata de una categoría científica oficial. El término busca describir un episodio particularmente intenso del fenómeno.
¿Qué es El Niño?
El Niño es una de las fases del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y se produce cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial central y oriental presentan temperaturas superiores a las habituales.
Ese calentamiento modifica la circulación de la atmósfera y puede alterar los patrones normales de precipitaciones y temperaturas en diferentes partes del planeta.
De acuerdo con la meteoróloga de Meteored, Cindy Fernández, se trataría de una fase de El Niño de fuerte intensidad, aunque remarcó que lo importante no es la denominación “súper”, sino la intensidad del fenómeno y los efectos que pueda generar.
¿Qué puede ocurrir en Argentina?
La presencia de un El Niño intenso puede favorecer condiciones de mayor humedad, lluvias abundantes y tormentas, aunque los efectos no son iguales en todo el territorio nacional.
Algunas regiones pueden registrar períodos con precipitaciones superiores a los valores normales, mientras que otras pueden experimentar condiciones diferentes. Además, durante la primavera y el verano pueden presentarse tormentas fuertes, ráfagas, caída de granizo y episodios de lluvias intensas en determinados sectores.
Los especialistas remarcan que la evolución del fenómeno deberá ser seguida durante los próximos meses, ya que su impacto depende también de otros factores atmosféricos y de las condiciones particulares de cada región.
Alerta por frío extremo en el AMBA
Mientras se analiza la evolución de El Niño hacia la primavera y el verano, el país atraviesa actualmente un escenario completamente diferente.
El SMN mantiene una alerta amarilla por temperaturas muy bajas en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, debido al ingreso de una masa de aire polar.
Durante los últimos días se registraron lluvias intensas, tormentas y ráfagas, seguidas por un marcado descenso de las temperaturas. En el AMBA, la sensación térmica llegó a ubicarse en torno a los 3,4 grados durante las primeras horas de la mañana.
El organismo recomienda extremar los cuidados, especialmente con las personas que integran grupos de riesgo, ante las bajas temperaturas.
Los especialistas seguirán monitoreando la evolución de El Niño durante los próximos meses para determinar con mayor precisión qué regiones podrían registrar los mayores impactos y cómo se desarrollará el fenómeno durante la primavera y el verano.