Tandil intimó al Municipio de Azul por el traslado de una familia de once personas. Mientras tanto, sus integrantes aseguran que no quieren regresar y que ya escolarizaron a sus hijos.

El conflicto entre las municipalidades de Tandil y Azul continúa luego del traslado de una familia de once integrantes, en situación de extrema vulnerabilidad, ocurrido el pasado 13 de agosto.

La Municipalidad de Tandil envió una intimación administrativa al intendente de Azul, Nelson Sombra, cuestionando el procedimiento mediante el cual funcionarios de la Secretaría de Desarrollo de la Comunidad de Azul habrían trasladado al grupo familiar en un vehículo oficial y lo dejado en una estación ferroviaria en desuso de Tandil, sin comunicación previa ni articulación con las áreas sociales de esa ciudad.

En la presentación, firmada por el intendente de Tandil, Miguel Lunghi, se califica la situación como una “conducta gravísima” y se sostiene que el procedimiento habría vulnerado la legislación vigente en materia de protección integral de niños, niñas y adolescentes, debido a que entre los integrantes del grupo familiar hay menores de edad.

Desde Tandil también señalaron que el traslado se habría realizado sin informes de derivación ni coordinación institucional, lo que obligó al municipio a brindar alojamiento, asistencia alimentaria y contención sanitaria de emergencia, utilizando recursos municipales.

Tandil exige explicaciones y el regreso de la familia

La intimación otorgó un plazo de 48 horas al Municipio de Azul para presentar un informe técnico que explique y justifique el traslado, identifique a los funcionarios que participaron de la decisión y coordine el “retorno seguro” de la familia a su jurisdicción de origen.

Además, Tandil reclama que Azul afronte los gastos que habría ocasionado la asistencia brindada al grupo familiar desde su llegada a la ciudad.

En caso de no recibir una respuesta, la Municipalidad de Tandil anticipó que podría iniciar acciones civiles para reclamar el reintegro de los gastos, además de evaluar presentaciones ante el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires y la Justicia penal.

La familia asegura que no quiere regresar a Azul

Uno de los principales puntos de conflicto es justamente el pedido de Tandil para que el Municipio de Azul coordine el regreso de la familia.

Según manifestaron los propios integrantes del grupo, su intención es permanecer en Tandil y no regresar a Azul. Incluso, señalaron que sus hijos ya fueron escolarizados en esa ciudad, lo que agrega un nuevo elemento a la discusión.

La situación plantea ahora un escenario complejo: mientras Tandil reclama que Azul se haga cargo de la familia y coordine su regreso, sus integrantes expresan públicamente su voluntad de permanecer en Tandil y continuar allí con su vida cotidiana.

El caso continúa generando tensión entre ambos municipios y podría derivar en nuevas actuaciones administrativas y judiciales en los próximos días.

Spread the love

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *