
La Defensoría Policial advirtió sobre una profunda crisis en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, al asegurar que en los últimos años las bajas de efectivos crecieron de manera sostenida y ya superan ampliamente a los ingresos, situación que atribuyen principalmente a los bajos salarios y a las condiciones laborales.
El titular de la Defensoría Policial, Luis Tonil, sostuvo que el problema es «mucho más grave» de lo que reflejan las cifras oficiales, ya que además de las renuncias deben contemplarse las licencias médicas y psiquiátricas, los abandonos de servicio y los agentes que optan por dejar la fuerza por cuestiones económicas.
Según detalló en una entrevista con el programa Desconfiados, las bajas oficiales fueron de 260 efectivos en 2023, 715 en 2024 y 1.130 en 2025. En tanto, aseguró que hasta junio de 2026 ya se contabilizaban 1.475 bajas. Indicó que estos datos surgen de publicaciones oficiales de la Policía Bonaerense.
Uno de los principales motivos de esta situación sería el aspecto salarial. Tonil estimó que un efectivo de la Policía Bonaerense percibe un ingreso promedio cercano a los 900.000 pesos, cifra que, según afirmó, representa aproximadamente la mitad del salario de un policía de la Ciudad de Buenos Aires. Además, señaló que un empleado que ingresa a una empresa de seguridad privada puede alcanzar un sueldo de 1,9 millones de pesos, lo que hace cada vez menos atractivo incorporarse a la fuerza provincial.
El dirigente también advirtió que la falta de personal ya impacta en la capacidad operativa. Como ejemplo, indicó que el Comando de Patrullas de La Plata pasó de contar con alrededor de 120 móviles por turno a disponer actualmente de solo 18, reduciendo significativamente la cobertura preventiva.
Hasta el momento, el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires no difundió estadísticas oficiales para confirmar o refutar los datos expuestos por la Defensoría Policial.
Fuente: La Tecla.